Patrona Provincial

 

En la Provincia de Jujuy, Nuestra Señora del Rosario es la patrona principal, a quien se le agrega el título “de Río Blanco y Paypaya”.

El pueblo jujeño, haciendo gala de su profunda fe religiosa, manifiesta su gran devoción durante el mes de octubre. El promesante, con sacrificios de largas peregrinaciones, se hace presente domingo tras domingo en el santuario de Rio Blanco para ponerse bajo la protección de la Virgen y expresar así su vinculación tan profunda a Ella y a la Iglesia, que nos cobija a todos nosotros, que nos hace sentir hermanos, servidores de todos los hombres.

Nuestro pasado, nuestra historia se cubre bajo el manto maternal de la Santísima Virgen ya que ella intercedió en favor de su pueblo, conduciéndolo a la paz.

En el año 1583 se funda la ciudad de Salta y desde allí se reparten las tierras del valle de Jujuy a distintos encomenderos.

La tribu Paypaya, nombre que tomó del Cacique Domingo Paypay ya que los españoles designaban con el nombre del cacique a todas las familias que de él dependían, residía en las márgenes del rio Corral de Piedras, entre Tilquiza y Ocloyas, región propicia para estos pueblos errantes que vivían de la caza y de la pesca.

El gobernador de Salta, Hernando de Lerma, otorga en el año 1584 esta tribu en encomienda al Capitán Gonzalo de Tapia, siendo trasladados los paypayas hasta la confluencia del Arroyo Seco (de los Blancos) Anastoro y Río Grande formando allí una población que, como se observa en los restos arqueológicos, debió ser importante.

Entre los años 1610 y 1651, luego de la muerte de Gonzalo de Tapia, la encomienda pasó a manos de su hijo Alonso de Tapia, quien conformó una aldea construyendo casas y una capilla  precaria según estipulaban  las Leyes de Indias, a la cual puso por nombre San Francisco de Paypaya, donde se rendía culto a la Santísima Virgen.

Según testimonios recogidos en el Archivo del Obispado de Jujuy, en dos años se habían dado 250 bautismos y el cacique se había convertido a la fe cristiana.

Cuenta el Padre Lozano que hacia 1611 los indígenas no recibían doctrina cristiana por falta de sacerdotes, pero en el año 1612 los franciscanos ya evangelizaban a los Ocloyas, según Monseñor Miguel Ángel Vergara.

Monseñor Vergara afirma, además, que en 1660 Pedro Ortiz de Zárate, habiendo recibido la encomienda de los paypaya a corta edad debido a la muerte de su padre Juan Ochoa de Zárate, adquiere la hacienda de Río Blanco, donde levanta una capilla a la que nombró “Nuestra Señora de Paypaya del Rosario” o “Nuestra Señora en el pueblo de Paypaya” continuando con la devoción a la Virgen.

En 1666 el gobierno determinó que la familia Tapia y Loayza edificara un nuevo templo sobre las ruinas del existente. Se considera que la devoción a la Virgen del Rosario de Río Blanco y Paypaya, habría comenzado entre los años 1650 y 1660.